En su conjunto, la 7ª Bienal propone un giro metodológico: un sistema centrado en los procesos de creación -más que en temas específicos- donde acción y reflexión (Grito e Escuta) operan como las herramientas a partir de las cuales se articula la Bienal en su totalidad. Se busca crear una Bienal proteica, un sistema de posibilidades dinámico, donde cada espectador autónomo sea capaz de armar su propio sistema de lectura de la Bienal.
Por otra parte, la 7ª Bienal busca quebrar los límites, tanto en el tiempo como en el espacio. En el espacio, porque sus límites físicos no coinciden con los de Porto Alegre, Brasil o el Mercosur: sus artistas y su radio trascenderán fronteras y una de sus exposiciones abrirá simultáneamente en distintas ciudades del planeta. En el tiempo, porque esta es una Bienal que nunca cierra: que ensaya metodologías educativas que esperamos perduren tiempo después, mientras una de sus exposiciones permanecerá abierta indefinidamente.

La centralidad del artista está presente en cada una de las acciones de la Bienal, en sus exposiciones y programas:
En las exposiciones, que indagan sobre aspectos puntuales del proceso creativo:
- El dibujo como primer espacio de traducción del pensamiento del artista
- Los procesos de creación que interpelan las condiciones culturales y políticas de contextos específicos.
- El diálogo con la ciudad, cuya trama los artistas modifican y resignifican, a modo de texto público
- El artista que despoja todo ornamento del lenguaje del arte y expone sus condiciones de producción y de exhibición, a modo de puesta en escena
- La transformación como herramienta capaz de dislocar la percepción de la obra y sugerir una suspensión del tiempo
- El humor y el absurdo como instrumentos de resistencia y libertad
- El arte como espacio de proyección de ideas, de planificación, de comunicación, de la imaginación
En los programas, que se orientan a un público de diversas latitudes y procedencias. Tal es el caso del Proyecto Pedagógico, con su programa de residencias en Porto Alegre y en las diversas comunidades del Estado de Rio Grande do Sul en el cual los artistas diseñan nuevas metodologías para el sistema educativo. Es el caso, también, del Programa Editorial, asimismo liderado por artistas. Este programa contempla un sistema de publicaciones móviles y de bajo costo, que pueden ser armadas por el propio espectador y que permitirá diversos niveles de acceso a las obras y una concepción diversa de la comunicación: en esta Bienal, habrá obras en los medios. Finalmente, es el caso de la Radio, que simboliza el interés comunicacional de la 7ª Bienal, y que acercará al oyente cercano y distante a los procesos de construcción y debates suscitados por la Bienal.
Juntos, exposiciones y programas conforman un sistema orgánico, caracterizado por la expansión y la apertura. A los fines de subrayar esta última, la 7ª Bienal organiza una convocatoria abierta para Projetáveis (Projectables), una exposición que viaja sin equipaje y que tiene la capacidad de ser presentada simultáneamente en la Bienal y en diversas ciudades del Brasil y del mundo.
Por su parte, el título de la Bienal, Grito e Escuta, refiere a la importancia de explorar la comunicación multidireccional –entre un mundo en conflicto y un artista que escucha y responde; entre un artista que produce sentido con la intención de que el mundo escuche— a través de múltiples lenguajes, con la intención de alterar, a su paso, la hegemonía de la visualidad. La 7ª Bienal explora la sonoridad, el movimiento corporal, la vivencia social y la vivencia pedagógica, como partes integrales de la experiencia del arte hoy.
Finalmente, su título propone un llamado de atención y señala la intención de la 7ª Bienal de incorporar un amplio espectro de contenidos: desde el artista que realiza una acción para generar un cambio o un impacto concreto sobre la realidad, hasta el artista que promueve la actitud reflexiva y la escucha ante el entorno; que rescata el poder de la conversación como modelo posible de construcción para una sociedad mejor.
- Victoria Noorthoorn y Camilo Yáñez
Curadores Generales, 7ª Bienal do Mercosul |